Mario hizo un silencio, su voz se quebró y lloró. No pudo parar. Hablaba y apenas se le entendían las palabras, cruzadas por sollozos y pedidos de disculpas. Es fuerte escuchar el llanto de un obrero de la actividad azucarera que lo único que hizo durante 39 años fue entregar su cuerpo a esa dura labor.
Mis primeros pasos en este oficio del periodismo fueron en radios FM y hoy continúo en ella. Quienes estamos varias horas al día frente al micrófono desarrollamos un fino oído para identificar






